THE SECRET GARDEN
Branding y comunicación.
EL CLIENTE
The Secret Garden es una floristería poco convencional que busca romper con la estética clásica y cursi del universo floral. No busca representar lo floral desde la delicadeza o lo ornamental, sino desde la idea de selección y custodia.
EL PROBLEMA
El reto consistía en construir una identidad de marca que se alejara por completo de los códigos tradicionales del sector (flores delicadas, tonos pastel, lazos y tipografías ornamentales) y diera paso a una narrativa visual más salvaje, misteriosa y con personalidad propia. La marca necesitaba transmitir carácter y atmósfera sin perder sofisticación.
LA SOLUCIÓN
Se construyó una identidad con una dirección heráldica contemporánea, alejándose por completo del imaginario floral tradicional. En lugar de representar la naturaleza de forma literal, la marca la codifica a través del símbolo. El mono portador de la llave se convierte en emblema central, una figura que actúa como guardián del secreto y narrador silencioso de la marca. El sistema visual se apoya en una tipografía con carácter, una paleta profunda y contrastada y un lenguaje gráfico con carácter.
La identidad posiciona a The Secret Garden como una floristería con carácter, que no solo vende plantas, sino que invita a habitar una experiencia sensorial distinta. La marca destaca en un mercado saturado de códigos dulces y minimalistas, generando una conexión inmediata con un público que busca lo inesperado, lo emocional y lo narrativo.
